El 13 de noviembre de 1996 se lleva a cabo el acto fundacional del Cuerpo Consular Honorario del Uruguay, hoy conformado por un total de 30 Cónsules, representando a los más diversos países del mundo.

Las funciones y prerrogativas de los Cónsules Honorarios se encuentran regidas por la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 24 de abril de 1963 ratificada por Uruguay por ley Nª 13.774 de 14 de octubre de 1969.

Es su cometido el facilitar, apoyar y fomentar coordinadamente las gestiones y acciones necesarias para incrementar y mejorar las relaciones diplomáticas, comerciales, sociales y políticas entre la República Oriental del Uruguay y sus respectivos países, así como el incentivar los lazos de amistad existentes.

Cuando los Estados carecen de representación diplomática en el país con el cual mantienen relaciones diplomáticas, optan por nombrar Cónsules Honorarios, quienes en su gran mayoría poseen la nacionalidad del país receptor - en este caso la uruguaya - lo que evita el requerimiento de un período de adaptación al nuevo medio. Más aún, las misiones diplomáticas no tienen un plazo predeterminado de radicación en Uruguay y las representaciones consulares no generan costo alguno para los países involucrados.

La figura del Cónsul Honorario ha ido creciendo en representatividad y número, con el consiguiente provecho indiscutible tanto para Uruguay como para el país extranjero así representado